miércoles, 22 de octubre de 2014

Quien mucho abarca, poco aprieta

He pasado casi un año sin escribir. Bueno, seamos precisos; sin escribir en mis blogs. Ni siquiera sabía sobre qué escribir, aunque no he dejado de reflexionar sobre mil cosas (tal vez demasiadas). Seguía apuntando cosas en mi diario, pero cada vez me cuidaba menos de disfrutar de la voluptuosidad de la escritura; de hecho, había dejado de ser un placer para mí. Por otro lado, me enviaba a mí misma emails con ideas para una futura novela. También, algo inconsciente me urgía a llevar siempre conmigo papel y boli. Compré una agenda y a veces escribí en ella pequeñas reflexiones del día, del momento, pequeños apuntes sobre lo positivo del día o sobre sucesos que “hay que” apuntar, como citas médicas, cumpleaños y grandes ocasiones.

Realmente no sé bien por qué no he escrito. Cuando queremos explicarnos algo, lo logramos, encontramos las causas sí o sí, sean o no las verdaderas causas; incluso si no había ninguna causa. Así que yo también he encontrado razones para este silencio, el silencio de mi opinión subjetiva ante diversos temas psicológicos, humanos, sociales. Estaba demasiado absorbida ahorrando tiempo para los hombres grises. Siempre supe que antes o después me visitarían. Y lo han hecho. Como es habitual, no recuerdo la visita, no recuerdo el cálculo escalofriante de las miles de horas que puedo ahorrar, vistas a la luz fría del humo de sus cigarros. Lo que recuerdo es que tengo que ir más deprisa, más deprisa, más aún, hacer más, retener más, tener más datos, muchos más, en la cabeza, y después de eso, acumular más aún. La cultura del positivismo (sobre esto ya escribiré un post más ilustrado), del ir a más a toda costa, del crecimiento por el crecimiento, incontrolado, cuanto más mejor.

Quizá me ha embaucado la creencia de que la actividad me iba a hacer olvidar la crisis de los cuarenta. Y no, al revés, la ha intensificado. Y eso que no tengo 40 (todavía). Me he dejado llevar y conquistar por la actividad por la actividad, como si fuese la rueda de un engranaje que creyese que estaba ahorrando tiempo y por tanto rejuveneciendo. Por si el trabajo no era suficiente, hice también muchos cursos, como para estar “a la última”, enterada de todo, en todas partes. Quien mucho abarca poco aprieta es el refrán que me viene ahora a la cabeza intentando describir cómo he sido este año. Al mismo tiempo, trataba de especializarme en algo en lo que ya estaba especializada, el e-learning, un sector que también requiere estar muy informado.

De fondo, tenía una sensación clara de que no podía escribir sin hacer referencias al menos a un libro, cinco enlaces, o veinte. De nuevo mostrar que abarco mucho, que me entero de todo, y que además lo aplico en seguida y produzco un texto decente, legible y entretenido.

Ahora he vuelto, no sé por cuánto tiempo, sé que ya no estoy tan absorbida. He rescatado un buen curso de Salvat sobre la práctica de la escritura, que coleccioné con paciencia en papel, y que era muy bueno. Probablemente cuando los hombres grises ya te han visitado es imposible retroceder, pero sí que se puede abrir los ojos, mirar a tu alrededor y descubrir que lo que te rodea es mucho más grande que tú. Es una forma estupenda de poner en perspectiva las miles de cosas banales que me he propuesto retener, en parte porque parece un requisito de mi trabajo, un requisito que he extendido al resto de mi vida durante este año de ahorro de tiempo. Miras más allá, abandonas la mirada miope, normalmente recogida por una pantalla de ordenador, de teléfono, de tableta… Cuando abandonas la mirada miope ves lo grande que es todo y lo pequeño que es esto tuyo, esta paja mental tan propia de manicomio.

Te invito a mirar más allá, a mirar a todo, a abarcar lo máximo con la mirada para poner en perspectiva lo que realmente abarcas tú. Es lo que he hecho, y creo que esto me ha permitido recuperar algo de cordura y de creatividad, lo suficiente para poder volver a escribir, y que tú me leas. Gracias.

domingo, 5 de octubre de 2014

¿De dónde surge la creatividad?

(Nota: las fotos que ilustran este post son mi particular visión de hacer fotos creativas).

Estoy realizando un curso sobre Solución creativa de problemas (Creative Problem Solving) en Coursera, facilitado por la Universidad de Minesota.

El curso comenzó de la manera más tonta, tonta en el sentido de infantil, desenfadada y lúdica, por lo que muchos participantes que decían ser personas muy creativas en su mundo profesional, se enfadaron mucho con toda esa estupidez y dejaron el curso.

Y es que la primera semana se nos pidió que hiciésemos lo más creativo posible siguiendo la frase: "Come algo diferente". En seguida, varios alumnos muy motivados ofrecieron todo tipo de ideas inusuales, desde comer todo de color rojo hasta comer la comida de su gato.


Observé que las mejores ideas eran las de aquellos que tenían un apoyo en su entorno, es decir, alguien dispuesto a ser tan tonto, desenfadado e infantil como el protagonista, y a recoger en foto o vídeo aquello que se estaba haciendo, puesto que era requisito imprescindible demostrar con pruebas el desafío que se había realizado.

Para nuestro diccionario, crear en su primera acepción es facultad de Dios ("producir algo de la nada") y después es establecer, fundar, introducir por vez primera algo. En nuestro curso se maneja una definición más extensa; se trata de producir algo original y útil.

Esta facultad mejora en ambientes de apertura y de conexión con los demás. Existen estudios que respaldan esa observación mía de que los mejores proyectos estaban apoyados por otros: Steven Johnson, en la introducción del libro Where Good Ideas Come From (Las buenas ideas: una historia natural de la innovación), nos cuenta que existe una relación creciente y positiva entre el tamaño de una ciudad y las "buenas ideas" que aparecen en ella, considerando las buenas ideas como: patentes, presupuestos en I+D, profesiones muy creativas, inventores, etc. Esta relación se da con una fórmula exacta. Por ejemplo, una ciudad diez veces más grande que otra no es que sea diez veces más creativa (esto sería una relación directamente proporcional), es que es 17 veces más creativa. Es una escala "superlineal".


Sin embargo, un artículo aparecido en el Newsweek, "The Creativity Crisis" (La crisis de la creatividad) nos habla de una crisis de las "buenas ideas" que comienza en los 90 y sigue hasta nuestros días. El artículo relaciona esta crisis con la formación centrada en aprobar un examen (drill-and-kill / teaching to the test). Si se da al alumno la solución a los problemas, pierde toda capacidad para imaginar o inventar soluciones alternativas. Y además, se le inculca la idea de que a cada problema solo corresponde una solución (y esta ya la dio uno muy listo en el pasado, así que no te molestes en pensar). Esta relación entre la forma de enseñar y el empobrecimiento de la creatividad también la expone Sir Ken Robinson en su ya famosa charla TED "Las escuelas matan la creatividad", y también lo apoya en otra serie de vídeos bastante interesantes de ver, como este.

Hay dos habilidades que incluye ser creativo. Una es tener un pensamiento divergente, es decir, ser capaz de generar muchas ideas únicas, y la otra es tener un pensamiento convergente, en el que combinamos estas ideas para llegar al mejor resultado. La generación de ideas se incluye dentro de un proceso que consiste en encontrar hechos, encontrar problemas, generar ideas para solucionarlos y después encontrar la solución óptima a estos problemas.

Tanto en el artículo del Newsweek como en el libro de Johnson, se viene abajo el mito de que la persona creativa está atormentada, es oscura, depresiva o neurótica. Parece ser que estas características hunden la creatividad, más que impulsarla, como sí lo hacen la motivación, la apertura y la conexión con los otros. Por ejemplo, Mark Runco, de la Universidad de Georgia, observó que no ser creativo es realmente un factor de riesgo. En particular, parece ser que hay individuos muy capaces de encontrar problemas, muchos problemas, y sin embargo no continúan el proceso a la generación de ideas para solucionarlos. Runco predijo con este estudio la ideación suicida de estas personas.

Existe un test diseñado por el profesor E. Paul Torrance, el test de Torrance, que mide la creatividad, y además predice la capacidad futura de los niños de seguir siendo creativos en sus vidas profesionales. Puedes leer más sobre este test aquí. Este test fue diseñado por este profesor en 1958. Si te apetece saber si eres muy creativo, puedes probar este Originality Assessment Engine (Motor de evaluación de la originalidad), y hacer todas las pruebas que quieras. Cuanto más intentas ser creativo, más lo consigues, y es que tenemos buenas noticias: la creatividad se puede entrenar. ¡Suerte!

lunes, 29 de septiembre de 2014

La atracción de lo sórdido

En un capítulo de la serie Mad Men, cuando el protagonista (Don Draper) evoca parte de su infancia, aparece un vagabundo que se aloja en su casa familiar por un día. Los padres de Draper mencionan los prejuicios que les evoca esta persona sucia, de ropas viejas, errante, perdida. Y se los mencionan a él, atribuyéndole aspectos negativos, como la creencia de que les va a robar la paga que le prometen por ayudarles en la granja.  Cuando el niño Draper habla con el vagabundo, la primera pregunta que le hace es: Tú no eres vagabundo, ¿verdad? Y el vagabundo le da la razón, le dice que él tuvo esa vida de oficina, mujer e hijos, casa y “seguridad”. Pero un día lo dejó todo y se fue, y entonces se sintió libre, entonces logró dormir, fuese bajo las estrellas, en un albergue o donde le sorprendiera la noche.  Esto deja al niño pensativo.

Ayer en Página 2 se hablaba de autores que comenzaron a publicar tarde, más allá de los 40. Uno de ellos, Charles Bukowski, había dicho que cuando tenía un trabajo de oficina tenía dinero, y que si se dedicaba a escribir no ingresaba nada. Pero que prefería esta situación, y que si tenía que volver a un trabajo de 8 horas de oficina, se suicidaría. En concreto, en un diálogo de El incendio de un sueño, podemos leer: “No hay ningún trabajo decente. Si un escritor abandona la creación, está muerto”.

Gary Cooper protagonizó una película de Frank Capra, Juan Nadie, en la que daba cuerpo a un vagabundo que se hace pasar por un hombre recién despedido y atormentado por ello,  inventado por una periodista a la que habían despedido realmente del periódico en que trabajaba. Este Juan Nadie, o John Doe, decía en la carta creada por la periodista que se iba a suicidar porque no soporta este fracaso. Pero a mí el que me interesa es el personaje secundario, “el coronel” otro vagabundo que le recuerda continuamente a John que se está metiendo en un lío: la verdadera libertad está en ser un vagabundo que no tiene nada, y quien nada tiene, no está atado por nada. Para el coronel, los “zapatos de tacón” son aquellos que se centran en sacar dinero a los demás, y de los cuales conviene apartarse para llevar una vida libre. Considera que John se va a acostumbrar a un montón de cosas que le van a llevar a hundirse. Como la periodista va a pagar dinero a John por hacerse pasar por el vagabundo y dar charlas, el coronel considera que este dinero va a corromper al vagabundo. Le dice que el dinero le va a llevar a entrar en restaurantes, comer cosas maravillosas y esto hace daño a la persona. El dinero funciona como una druga: primero se quiere comer bien, luego dormir bien, en una habitación confortable con cortinas y alfombras y antes de darse cuenta, ya no le es posible al vagabundo dormir a menos que sea en una buena cama. Después te abres una cuenta bancaria y es entonces cuando los hombres de zapatos de tacón te han atrapado.

Sangonera es un personaje doble en la novela Cañas y Barro, primero sale su padre, y luego él toma el relevo, asegurando el avance generacional del relato. Me fijo en el segundo Sangonera, el hijo, porque es quien mejor nos relata su filosofía de vida. Hablando con Tonet, el protagonista, Sangonera afirma una y otra vez que trabajar es insultar a Dios, porque es dar por hecho que Él no proveerá, que necesitamos más de lo que Él nos da. Para Sangonera, el fin del trabajo es atesorar “aunque sea miseria”, pensando a todas horas en el mañana. Y esto convierte a los hombres en bestias. El trabajo regular y monótono, tener una casa, una familia, tratar de asegurar el mañana; todo esto es no confiar en Dios.


Y es que me da la sensación de que todos estos vagabundos tienen “su razón”, tienen razón, lo que dicen es cierto desde un cierto punto de vista. ¿Quién puede juzgarlos? Las posesiones te poseen, es algo que las filosofías orientales llevan miles de año explicando. ¿Qué significa realmente trabajar? ¿Cuál es el fin del trabajo? Ya he reflexionado otras veces en el blog sobre esto, porque, desde que el trabajo pierde la conexión con sus resultados directos (comer, tener dónde dormir, estatus), pierde el sentido. Me imagino muchas veces que de pronto tenemos que vivir “en la selva”, sin ninguno de los medios que tenemos ahora en las oficinas; principalmente sin electricidad. Y creo que moriríamos muy rápidamente. Como decía el Coronel, nos acostumbramos a una buena cama y luego no podemos dormir.

Dedicado a Daviss.

martes, 24 de septiembre de 2013

La enzima del doctor Shinya

Recientemente adquirí un ejemplar del curioso y controvertido libro “La enzima prodigiosa” (The enzyme factor), del doctor Hiromi Shinya, editorial Aguilar. Cuando comenté a mi círculo que había leído este libro y varias cosas curiosas en él, rápidamente empecé a recibir distintos enlaces a artículos donde se critica abiertamente tanto al libro como a su autor.


Me ha parecido tan visceral la forma en que se ha criticado este libro, que quería hacer aquí una reseña del mismo, para separar el grano de la paja y que cada cual pueda juzgar por sí mismo/a.

En particular, procuraré citar otras fuentes más respetadas para cada temática que voy a mencionar, con el fin de que el lector pueda informarse y formar su opinión. Procuraré ser lo más imparcial que pueda en esta labor.

Aspectos positivos del libro
  • Desde el principio, Hiromi Shinya muestra una actitud de optimismo y lanza un mensaje tan positivo como: “lo más importante que te puedo aconsejar para disfrutar de una larga y saludable vida es hacer lo que te haga feliz. (…) El entusiasmo lleno de alegría, más que seguir perfectamente una dieta, es fundamental”.
  • La visión holística o global de la salud, el enfoque en mantener la salud y no tanto en combatir la enfermedad.
  • La recomendación de que cada uno escuche a su cuerpo y note qué es lo que le sienta mejor o peor.
  • La observación de que la dieta depende de la localización geográfica (y de los alimentos disponibles en cada zona) y por tanto no puede universalizarse.
  • La importancia de factores emocionales y psicológicos en el mantenimiento de la salud.


Críticas generales que pueden hacerse al libro
  • Está mal estructurado. Repite argumentos en diferentes partes, o añade información aquí y allá y cuesta tener una idea global de lo que se cuenta. También cuesta encontrar la información una vez se ha leído.
  • Se recurre demasiadas veces a “en mi opinión”, “tengo la teoría de”, que hacen que el libro no parezca muy científico y sí altamente subjetivo.
  • Su traducción es lamentable, como mencionan algunas de las críticas que he leído.


Hiromi Shinya: ¿quién es? ¿Es quien dice ser?
No tendría sentido continuar este análisis sin hablar primero del autor del libro. No solo el libro es ampliamente criticado y puesto en duda, también lo es su propio autor. Según el libro, “para los gastroenterólogos y cirujanos del mundo entero, el doctor Hiromi Shinya no necesita presentación. Es pionero en la cirugía colonoscópica (impulsor de la técnica –que de hecho lleva su nombre- y diseñador del instrumento utilizado para la misma)”. “En la actualidad es profesor clínico de cirugía en el Colegio de Medicina Albert Einstein en Nueva York y jefe de la unidad de endoscopia quirúrgica del Centro Médico Beth Israel”.

Bien, pues busquemos estos lugares y veamos qué se dice en ellos del doctor Shinya.

Comencemos por la página web del Centro Médico Beth Israel, pues las críticas comentaban que él no pertenece a este centro. La dirección genérica es: http://www.wehealny.org.
Podemos encontrar referencias al doctor Shinya aquí:

Aparece su nombre, aunque no más datos y esto sí resulta extraño.

2) En este listado de servicios médicos, junto con su especialidad: “Surgical Endoscopy (Div., Medicine)”. http://www.wehealny.org/directory/directory_s.html

3) En la página http://www.wehealny.org/professionals/residency/bi_surgery.html, podemos leer (en inglés, simplemente lo he traducido): “los doctores Wolff y Shinya introdujeron la colonoscopia y la polipectomía endoscópica en los Estados Unidos. Su estudio original demostró el valor de la colonoscopia y estableció el procedimiento como el estándar de oro de la atención clínica. Su artículo también fue catalogado como un destacado artículo del siglo 20 en Colon y Rectal Surgery (Cirugía Colónica y Rectal). Beth Israel es la única institución con dos de esos logros”.

Por otro lado, en la búsqueda del Colegio de Medicina Albert Einstein en Nueva York hemos dado con su web principal, http://www.einstein.yu.edu/. En la búsqueda general que ofrece esta web no hay ningún resultado del doctor Shinya. Ciertamente, hay un Shinya, pero es Shinya Yamanakada, un doctor bastante más joven y dedicado a otros temas.

Este sí es el doctor Shinya:

Y sí parece interesado en vender sus productos, algo que también encontramos en su web: http://enzymefactor.com/index.php


Francamente, la figura del autor desde las referencias web que podemos obtener nos parece un tanto oscura y extraña. Es cierto que cuando hemos buscado a otros personajes a veces no hemos obtenido información, pero cuando se dice tan claramente que pertenecen a tal o cual institución, y de forma tan notoria, llama la atención que luego no se le encuentre en ella.

Las enzimas
Según lo que leo en Wikipedia en un texto que me ha resultado muy riguroso, las enzimas son moléculas de naturaleza proteica y estructural que catalizan reacciones químicas: una enzima hace que una reacción química que es energéticamente posible, pero que transcurre a una velocidad muy baja, transcurra a mayor velocidad que sin la presencia de la enzima. En estas reacciones, las enzimas actúan sobre unas moléculas denominadas sustratos, las cuales se convierten en moléculas diferentes denominadas productos. Casi todos los procesos en las células necesitan enzimas para que ocurran a unas tasas significativas. A las reacciones mediadas por enzimas se las denomina reacciones enzimáticas.

Las enzimas presentan una amplia variedad de funciones en los organismos vivos. Son indispensables en la transducción de señales y en procesos de regulación, normalmente por medio de quinasas y fosfatasas.

Una importante función de las enzimas es la que presentan en el sistema digestivo de los animales. Enzimas tales como las amilasas y las proteasas son capaces de degradar moléculas grandes (almidón o proteínas, respectivamente) en otras más pequeñas, de forma que puedan ser absorbidas en el intestino. Las moléculas de almidón, por ejemplo, que son demasiado grandes para ser absorbidas, son degradadas por diversas enzimas a moléculas más pequeñas como la maltosa, y finalmente a glucosa, la cual sí puede ser absorbida a través de las células del intestino. Diferentes enzimas digestivas son capaces de degradar diferentes tipos de alimentos.

Debido a que es necesario un fuerte control de la actividad enzimática para la homeostasis, cualquier fallo en el funcionamiento (mutación, incremento o reducción de la expresión o deleción) de una única enzima crítica puede conducir al desarrollo de una enfermedad genética. La importancia de las enzimas se pone de manifiesto en el hecho de que una enfermedad letal puede ser causada por el mal funcionamiento de un único tipo de enzima de todos los miles de tipos que existen en nuestro cuerpo.

Las enzimas madre
Hiromi Shinya sugiere que puede existir 
“una enzima madre, una enzima prototipo, sin especialización. Hasta que esta enzima madre se convierte en una enzima específica como respuesta a una necesidad particular, tiene el potencial de convertirse en cualquier enzima”.

Si bien es cierto que carezco de la información suficiente para poder contrastar esta teoría, lo cierto es que Shinya se apoya en el trabajo reconocido del doctor Edward Howell (1904-1991). Howell realizó diversas publicaciones al respecto de sus investigaciones para probar que las enzimas son un nutriente esencial y que al cocinar y procesar la comida se destruyen. 

Se pueden encontrar referencias de Edward Howell aquí:

Gracias al trabajo de Howell, se identificaron alrededor de 80 tipos de enzimas en el cuerpo, y hoy en día se habla de más de 5.000, dato que también menciona Shinya. Hay enzimas de 3 tipos:
  • Enzimas metabólicas, que participan en todos los procesos corporales como respirar, hablar, moverse, pensar, el comportamiento o el sistema inmune.
  • Enzimas digestivas, de las que hay unas 22 y que se crean en el páncreas.
  • Enzimas de los alimentos: están presentes en los alimentos crudos e inician el proceso de digestión en la boca y el estómago. Las amilasas en la saliva contribuyen al comienzo de la digestión mientras masticamos.


En este tercer tipo de enzimas surge la controversia: es cierto que las teorías nutricionales con base científica mencionan que las enzimas de los alimentos no pueden llegar al intestino porque se deterioran en el estómago. El doctor Shinya afirma: “la mayoría de las enzimas de los alimentos se descomponen en el proceso de la digestión y se absorben por el intestino en forma de péptidos o aminoácidos”.

Agradeceríamos aquí el comentario de algún experto.

Conclusión
En vista de que la autoridad del doctor Shinya es un tema oscuro, y a la espera de opiniones más expertas, hemos decidido no continuar analizando los temas que trata en el libro. Es cierto que Hiromi Shinya da recomendaciones muy interesantes, como beber dos litros de agua al día, masticar bien la comida o mantener una actitud optimista, pero hemos acabado estando de acuerdo con las críticas que decían que para estos consejos que todos conocemos no necesitamos comprarnos este libro.


viernes, 13 de septiembre de 2013

Un cantante que desaparece. Doble cisne negro


Cartel de la película Searching for Sugar Man
He tenido la suerte de ver recientemente el documental "Searching for Sugar Man", que relata una búsqueda digna de thriller de un cantante que grabó un par de discos y al que después pareció tragársele la tierra. Este cantante se llamaba Rodríguez, así, sin más.

Desde el primer momento del documental, la música de Rodríguez lo envuelve y le dota de color, de vida. Es una música de calidad, comparable a la de John Dylan y otros grandes de finales de los 60. Y sin embargo, Rodríguez no aparece. Se rumorea que ha muerto durante un concierto, que se ha suicidado en el escenario de una forma bastante grotesca.

Aquí se produce el primer "cisne negro", un término acuñado por Nassim Nicholas Taleb y que se refiere a fenómenos atípicos, que conllevan un gran impacto y de los que se buscan explicaciones a posteriori (porque son impredecibles). Y es el fenómeno de "no-éxito" no esperable ante la calidad de la música de Rodríguez. ¿Se debió a su apellido hispano? ¿Se debió a una mala gestión de la discográfica? Lo cierto es que las copias de los 2 discos de Rodríguez se perdieron en un piélago de mediocridad e ignorancia.

Sin embargo... Una copia pirata de uno de sus discos llega como regalo a Sudáfrica, en la época del Apartheid. Allí se produce el segundo "cisne negro": el disco de Rodríguez llega al número uno de las listas de ventas y sus canciones se convierten en canciones protesta, con las que se identifican los jóvenes reprimidos por el régimen impuesto. Se reclaman más discos de Rodríguez, y se llega a hacer tan famoso como los Beatles, Elvis o el citado John Dylan; incluso más. Un fenómeno atípico donde los haya, que tuvo un gran impacto en Sudáfrica y que tratamos de explicarnos por las letras reivindicativas de Sixto Rodríguez, por la situación del país, por... porque sí.

Sixto Rodríguez
El propio documental de esta historia tan curiosa no tuvo mucha suerte al principio. Su director, Malik Bendjelloul ha realizado más documentales sobre músicos, y ha colaborado con Björk, Sting, Elton John, Rod Stewart, Madonna, U2... Sin embargo, le resultó muy difícil encontrar a productores que creyeran en su proyecto. A pesar de haber comprobado por sí mismo la calidad y profundidad de la música de Rodríguez (conoció su historia cuando buscaba en África y Sudamérica temas para su próximo documental), no conseguía convencer a nadie. Incluso enviando la película ya montada en un 90% a un famoso productor, le dijeron que el material no servía más que para un documental televisivo.

Y no, Searching for Sugar Man es un gran documental para ver en el cine, para escuchar y dejarse envolver por él en el cine, para seguir, intrigados y sin pestañear, la azarosa vida de los investigadores que buscaron a este Rodríguez del que solo se tenían las imágenes que aparecían en sus discos, Cold Fact y Coming From Reality.

¿Quieres comprobar lo que se perdió el mundo cuando a Rodríguez se lo tragó la tierra?
Puedes escuchar sus canciones y leer la letra aquí: http://rapgenius.com/artists/Rodriguez.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Dar una imagen profesional

Uno de los indicadores de que alguien está mejor que bien es que se acepte tal y como es: acepte su imagen, acepte su cuerpo, acepte sus virtudes y sus debilidades.

Como parte de este estar mejor que bien, decidí hace tiempo que me convendría dar una imagen profesional en mi página web y en las redes sociales en las que participo como profesional del e-learning. Para ello, pensé, nada mejor que recurrir a un fotógrafo profesional, del que ya conoces su trabajo y su trayectoria, y sabes que va a dar un buen resultado.

El fotógrafo tricantino Luis Sánchez de Pedro Aireshttp://airesphotospirit.wordpress.com/, me pareció idóneo por varios motivos: no solamente es especialista en retrato y reportaje corporativo, que era lo que yo buscaba, sino que le conocía como persona por haber asistido a uno de mis cursos y me parecía que iba a estar a gusto durante la sesión. Creo que esto es fundamental si buscas dar una imagen natural de ti mismo/a: estar a gusto con el fotógrafo encargado de capturarla.

En efecto, el loft de Luis se adapta a cualquier situación que se quiera fotografiar, con varios fondos diferentes y juegos de luz infinitos. Mientras prepara una nueva escena, puedes mantener una charla amena con él. Además, para dar un toque cercano a las fotos, Luis busca localizaciones determinadas, en la naturaleza pero muy cerca de su estudio, e incluso busca en ellas la hora idónea para realizar un retrato. Por supuesto, Luis también se desplaza a las instalaciones de sus clientes para realizar fotografía corporativa, como se puede ver en su página web.

Así, tras las fotos de estudio con diferentes fondos, salimos al parque central de Tres Cantos, un lugar bastante bello, y con aquella luz hicimos varias fotos más. Incluso hubo oportunidad de tomar unas fotos más cercanas y naturales, que me han servido para renovar mi imagen en redes sociales de ocio o en mis blogs (como este).

En todo momento, Luis, que ha trabajado con clientes como Agatha Ruiz de la Prada, Casa Decor, El Corte Inglés, Desigual, Loewe, Tous... entre otros, muestra su pasión por la fotografía y por hacer que el sujeto de sus retratos se sienta alegre y dé esta imagen en sus fotos. Luis busca así el mejor ángulo, la mejor sonrisa, el mejor gesto...

En resumen, estoy más que agradecida por mi nueva imagen más profesional y más madura, y por la sesión de fotos con este gran profesional.

Ya sabes, si te apetece renovar tu imagen o la de tu empresa, puedes recurrir a Aires Photo Spirit.

viernes, 23 de agosto de 2013

Esos otros habitantes

Ya me había familiarizado con el bicho. Entraba en el salón y lo veía ahí, en la pared, como un dibujo. Claro que, si me acercaba un poco, en seguida notaba su tridimensionalidad, sus largas patas sobresaliendo sobre su gran cuerpo.

Insecto ortóptero, familiarmente Pepe
Cuando entraba en el salón y no lo veía, sentía que él había roto un pacto: "puedes vivir aquí mientras en todo momento sepamos dónde estás". Pero claro, él quería investigar, no ser un adorno colgante en la pared, y en ocasiones le perdía de vista.

Después de dos o tres días, el bicho, que se parece a una langosta y puede ser una chicharra, una cigarra, un saltamontes, un grillo, un... insecto ortóptero, al fin y al cabo, después de dos o tres días se acercó demasiado a la zona prohibida.

Ciertamente, él no sabía que no podía transgredir ese límite, que "si se acercaba tanto como para que su presencia recibiera la total atención, moriría". En realidad, ahora me doy cuenta, las reglas las fijé yo mentalmente, y él las cumplía a veces sí y a veces no de pura casualidad. Era una relación injusta, descompensada.

Alguien me dijo que si un bicho te entra en la boca, el que tiene que tener miedo es él, no tú. Bueno, este amigo entra en la boca para un buen bocado masticado unas 70 veces... No, no me veo comiéndome al bicho.

En la sistémica, se dice que las fobias se corresponden con crímenes sexuales (violaciones) que ocurrieron en el sistema familiar al que se pertenece. Aun si es así, existen técnicas de visualización para quitarse estas fobias, tengan el origen que tengan. Hay fobias a los perros, a los pájaros, a las cucharachas, a las arañas... y a los insectos ortópteros.

La PNL (programación neuro-lingüística), propone visualizar a toda velocidad, de lejos y en blanco y negro las escenas más antiguas que recordemos relacionadas con esta fobia, y luego ir ralentizando el ritmo, ir acercando la imagen e ir dándole color.

En cualquier caso, nada me va a devolver la compañía silenciosa y ornamental de Pepe, que así se llamaba ya este otro habitante de mi casa.

lunes, 29 de julio de 2013

En la Taberna, paraíso del Sufí

Hoy os traigo la reseña de un libro muy especial, En la Taberna, paraíso del sufí, escrito por el doctor Javad Nurbakhsh (1926 – 2010), y que se ofrece ahora de forma gratuita (formato e-book) en Amazon.


Este libro es un manual imprescindible para conocer el sufismo. En él, su autor nos describe los pasos para adentrarse en la senda del sufismo amoroso, en qué consiste la meditación sufí, la relación entre maestro y discípulo y las implicaciones que tiene ser sufí.

El sufismo amoroso persa tiene resonancias en la mística de cualquier religión, incluida la católica. Las imágenes que utilizan maestros sufíes como Rumi o Qazali son similares a las utilizadas por San Juan de la Cruz o Miguel de Molinos, de forma que, algo que en un principio parece proceder de una cultura lejana y distinta, se muestra muy próximo y universal.
El sufismo es un camino de realización interior que se apoya en dos ramas: el continuo recuerdo de Dios, Dios como Realidad, como Esencia, como Todo, y la ayuda a los demás, en una búsqueda de la disolución de la dualidad tú-yo, principal engaño de nuestra mente. 
En palabras de Sa’di:

La oración no es el rosario, el altar o la túnica,
sino servir a las criaturas.

El Amor que se busca en el sufismo es el amor divino, por encima del amor físico y del amor espiritual, si bien, relacionado con ellos.

Sobre su autor
Javad Nurbakhsh fue doctor en psiquiatría y profesor y director del departamento de Psicología de la Universidad de Teherán. Fue el maestro de la Orden Sufí Nematollahi hasta su muerte.

Es autor de muchas publicaciones que relacionan psicología y sufismo, de las que En la Taberna es la lectura más asequible para quien esté interesado en conocer el sufismo amoroso. Además, varios de sus trabajos buscan acercar otros enfoques, como Jesús a los ojos de los sufíes o Mujeres sufíes.

¿Por qué este libro?
Al margen de su alto nivel de contenido, tanto en profundidad como en interés, ahora hay una novedad muy interesante: el ebook de En la Taberna se ofrece durante muy pocos días de forma totalmente gratuita en Amazon.

Para más información, visita: http://www.amazon.com/dp/B00DV6P3MK y ¡llévatelo gratis!

Referencias:


miércoles, 24 de julio de 2013

Juana la Desventurada

Acabo de finalizar la lectura de un libro magnífico, un libro sobre Juana la Loca escrito por el académico de la Real Academia de Historia Manuel Fernández Álvarez.
Libro Juana la Loca
Manuel Fernández demuestra su excepcional conocimiento de la época, de los personajes, de los avatares que sufrió doña Juana y de los detalles del transcurso de su vida. Es para mí el mejor ejemplo en que puedo pensar cuando quiero ilustrar lo que es un experto. Este académico escribe de forma apasionante, porque siente pasión por la Historia. Antes de escribir el libro, no era experto en la vida de Juana la Loca. Para serlo, Manuel Fernández realizó un trabajo de investigación: fue a Tordesillas, a Simancas, en fin, a los lugares donde él sabía que podía encontrar documentación al respecto.
Su autor confiesa que desde el principio quiso titular el libro Juana la Desventurada, pues es lo que se deduce que fue a la luz de los acontecimientos penosos de su vida.
Y es que, la que fue de hecho la primera Reina de España como unidad, fruto de la unión que realizaron los Reyes Católicos, nunca pudo gobernar, y pasó más de 30 años en cautiverio, es decir, presa, recluida primero por su marido Felipe el Hermoso, luego por su padre Fernando, y después por su hijo Carlos V.
Pero, ¿qué le pasaba a esta mujer, cuál era su locura? Los estudiosos apuntan a graves depresiones a las que le predisponía su genética. Juana primero trataba de mostrar la máxima pasión amorosa con su marido, y después, cuando veía que aun así él perseguía a otras mujeres de la corte, caía en depresión, se negaba a comer, a cambiarse de ropa, a asearse.
El genetista Dean Hamer, que visitó hace tiempo el programa de Punset, lo explicó con claridad: el 50% de las personas nacen con su “prozac genético”, que interfiere con la libido, al igual que el famoso medicamento. Y ocurre lo mismo al contrario: los que nacen sin este “prozac”, están más predispuestos a las relaciones sexuales, más interesados, tienen más pasión en ellas. Creo que el caso de Juana lo ilustra a la perfección.
Su supuesta locura se mantuvo durante toda su larga vida, pues vivió más de 70 años. Tal como nos cuenta Manuel Fernández, incluso después de muerto su marido (y embalsamado y llevado de un lado a otro con la intención de enterrarle en Granada), su locura se mantuvo activa. Los que la rodeaban la martirizaban de una u otra forma. El comportamiento tan apasionado que había mostrado en vida de su marido, entre los 16 y 26 años, y tras tener 6 hijos, fue suficiente para justificar su encierro de por vida. De por vida.
Miento, para ser exactos y siguiendo al autor, Juana tuvo dos oportunidades de gobernar, una durante un año en el que Felipe el Hermoso había muerto y su padre Fernando se encontraba ausente (su madre había muerto tiempo atrás) y otra en la que los comuneros fueron hasta su cautiverio en Tordesillas y trataron de que apoyara su causa, puesto que se rebelaban ante el gobierno de su hijo Carlos, que al fin y al cabo era extranjero.
En ninguno de los casos quiso ella gobernar, tal vez afectada por la depresión grave, tal vez preocupada por las consecuencias que podía tener esta acción contra su hijo, en el caso de la rebelión de los comuneros.
Varias cosas se me ocurren a raíz de la lectura de este libro tan sumamente bueno, entretenido, erudito, documentado, intrigante y, al final, muy triste.
Una es esta de apartar a una mujer por el simple hecho de ser apasionada. Ya escribimos alguna entrada sobre el fundamento del dicho popular: “o virgen o puta”.
Otra es la de la relatividad de la riqueza y la abundancia. ¿Qué había hecho Juana para merecer esa vida? ¿Qué había hecho la mujer con más poder de la época para que se lo arrebataran de las manos los más cercanos a ella?
Pienso en la sistémica, las constelaciones familiares, y me digo que a Juana le tocó pagar por crímenes realizados por sus ancestros. Y muchos tuvieron que ser, y muy graves, para explicar esto.
De nuevo, recomiendo vivamente la lectura de este libro, y me anticipo recomendando leer a Manuel Fernández Álvarez en todo aquello que escriba, pues promete ser igualmente asombroso, entretenido y vívido.

Referencias: FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, MANUELJuana la Loca. La cautiva de Tordesillas. Espasa Calpe, 2000.

miércoles, 19 de junio de 2013

Aventuras, fantasía y valores humanos


Cuando estuve firmando en la Feria del Libro de Madrid, el pasado viernes 14 de junio, tuve a dos compañeros de firma, David y Begoña.

Ambos, por diferentes motivos, me parecieron personas interesantes, y decidí adquirir sus libros, que además firmarían in situ.

El primer libro que leí fue Los cinco elegidos II. La unión del renacer, de David Fernández de Sanmamed Roig. Como ya apunto en el título de la entrada, el libro derrocha aventuras, fantasía y valores humanos.

Es increíble la habilidad que tiene David para manejar tiempos. Lo veo en la duración de sus capítulos, exactamente diez páginas cada uno, y lo veo en los tiempos que se manejan en el propio relato. En él, a veces el tiempo se dilata, mientras que en otras ocasiones va muy deprisa.

David, nacido en 1997, no sabe nada de los clásicos de los cinco que otros hemos leído de pequeños.

Y de hecho, La unión del renacer, que es segunda parte de la saga, y continuación de ¡Tenemos que irnos!, recuerda más a aventuras como la Odisea, con un toque a lo X-Men y otro toque de ingenuidad que resulta dar vidilla al relato.

Además de saber manejar el tiempo, David maneja muy bien el espacio, un espacio post relativista, en el que se puede estar aquí y allí, caer del presente al pasado, o teletransportarse. Es todo el espacio-tiempo que destila la novela el que nos envuelve en una fantasía que nos hace repetir: "de acuerdo, concedo", en una suspensión de la incredulidad que llega hasta su final abierto.

Además, destacaría que David crea unos personajes que, aunque tan solo perfilados, en seguida revelan sus cualidades diferenciadoras. Los diálogos son creíbles, pero además creados sobre un momento temporal caótico en que los adolescentes están reconstruyendo su colegio, en lugar de estudiar en él.

Hay un equilibrio perfecto hombre-mujer, en el que se advierte que la generación de David no está tan tocada de forzar un feminismo, ni tampoco de suponer que los héroes son siempre hombres.

Lo que más me ha llamado la atención de este libro es lo que engancha. Lo leí durante el domingo, dejándolo a ratos y a ratos cogiéndolo con curiosidad, para ver en qué otro mundo había entrado esta vez Ulises, digo David, eso sí, acompañado tanto de los elegidos como de otros personajes, buenos y malos, que acaban teniendo poderes también.

Está relatado en primera persona y están perfectamente controladas aquellas escenas en que el narrador no aparece.

Creo que David tiene mucho futuro como escritor. Creo que no puede hacer otra cosa más que madurar a partir de los elementos que he mencionado aquí.

David me comentó que quería ser médico. Espero que aun así, deje siempre un rinconcito de su mente para la aventura, la fantasía y sobre todo para esa profesión, los valores humanos.



martes, 5 de febrero de 2013

¿Hace mucho que no sabes nada de nosotros?


Volveremos pronto.
Ahora estamos aquí: Humedades en el desván, promocionando la venta de este libro.

En breve, reflexiones sobre el mundo digital que se perfila en un futuro... que ya está presente.

Saludos.

viernes, 7 de diciembre de 2012

¿Progreso? ¿Avance? ¿Hacia qué?


Las nuevas montañas de mis paseos por el campo me gustan más bien poco.

Mira que son años ya viendo cómo el campo se contrae, se recoge hacia atrás, se borra, se sume en la nada. Y sin embargo, cada vez que me toca verlo de nuevo, me lastima como si fuese a mí a quien le están robando el espacio.

Quizá se debe a que siempre viví en el límite de las ciudades, o a que busqué sus límites para encontrar el campo. Tras el disfrute de vagar por entre los árboles y las plantas, tuve que ver la destrucción, la excavación, la devastación.

Me recuerda a La historia interminable, cuando el mundo de la fantasía va desapareciendo, comido por la nada. Tal vez los campos que recorro pertenezcan también al mundo de la fantasía, y con menos personas creyendo en ellos, ya parece que no son necesarios.

Me pregunto a veces por el origen antropológico de esta sensación tan devastadora como si algo me estuviese sucediendo a mí, en el cuerpo. Y pienso que puede deberse a que el campo en realidad siempre nos ha dado de comer. Es del campo, de la selva, del bosque, de donde nosotros sacamos los alimentos. Sigue siendo así, pero hemos perdido ese vínculo tan lógico, y hemos empezado a pensar que los alimentos emergen como por arte de magia en los supermercados.

Sé que las zonas que yo transito no daban muchos alimentos, pero sí daban setas de todas las variedades, sí daban bellotas, moras, hinojo, tomillo…
Ahora me ponen la valla delante de los ojos y me ponen un señor tachado, que indica que no puedo seguir andando, al menos temporalmente, por mi vía pecuaria preferida. Levantan la tierra y la convierten en una carretera en un abrir y cerrar de ojos.


¿Progreso? ¿Avance? ¿Hacia qué?

miércoles, 28 de noviembre de 2012

A punto de salir del armario

He recibido el ferro.
Y el ferro es el ensayo para que las imprentas trabajen con un modelo del libro que van a producir.
Este ferro, sin embargo, no es igual a la obra definitiva; es una prueba.

Gracias a mi equipo motivador, que ha estado ahí cuando era necesario leer las pruebas del libro, hemos descartado esta portada, porque no reflejaba bien lo que se quiere transmitir con Humedades en el desván.

Tengo la sensación de que cuando se publique este libro saldré del armario. Y no el sentido que se le suele dar, sino en otro, pero de igual forma, había algo que escondía en el armario y con este libro lo voy a airear bien.

El título se lo debo a Marta Jiménez, compi coach del segundo curso de coaching que hice. Entre las dos, hablando sobre el tema, salió esta expresión. En el dibujo del ferro que nunca verá la luz se refleja precisamente el significado de este título.

En breve, podré compartir con vosotros/as el de verdad.

martes, 20 de noviembre de 2012

O virgen o puta


Después de más de 3 meses sin escribir, la lectura de un libro interesantísimo, The moral animal (el animal moral), me trae a estas páginas.

Y es que hasta ahora pensaba que esto de "o virgen o puta" venía de algún fragmento del refranero español. No suponía que en realidad los antropólogos estudian esta dicotomía, lo llaman "the Madonna-whore dichotomy". Dicho en inglés parece que se suaviza.

Pero no, en realidad se hace todavía más duro, porque parece ser que tener en mente en esta polaridad puede tener orígenes evolutivos. El hecho de que una mujer se aventure libre y alegremente en el terreno sexual, la lleva rápidamente al extremo opuesto de la polaridad, y esto hace que le sea más difícil encontrar una pareja estable.

Se observa en tribus de todo tipo que los hombres colocan a las mujeres en uno de estos dos cestos con el fin de distinguir claramente si merece la pena para él hacer una "inversión parental" como padre de las criaturas de esta mujer. Incluso con la existencia de anticonceptivos, el mecanismo heredado de la evolución sigue ahí, y se enfrenta a un córtex más elevado pero con menos peso evolutivo.

No porque la selección natural nos haya creado significa que tengamos que seguir sus planes de forma esclavizada.  Pero sí es necesario saber qué puede haber detrás de elecciones de pareja en ambos sexos. De la misma forma que las mujeres se plantearán en general reservarse para un compañero que les asegure apoyo para su descendencia, los hombres se plantearán probar "con todo lo que se mueva" (y está así escrito en el libro de Robert Wright), a menos que decidan hacer una inversión parental y se queden al lado de una de esas "Madonnas".

A pesar de lo libres que nos podamos sentir en el S. XXI, lo cierto es que las mujeres no mostramos el mismo comportamiento que los hombres.

En un experimento, tres cuartas partes de los hombres a los que se aproximó una mujer desconocida de la universidad en que estaban, aceptaron tener sexo con ella, mientras que ninguna de las mujeres a las que se acercó un hombre desconocido aceptó el trato.

En conclusión, cierto libertinaje en los hombres y cierta reserva en las mujeres son innatos en alguna medida. Aquellas mujeres que no se comportan con reserva, pueden también conseguir una buena descendencia, si bien parece ser que la descendencia de parejas estables es más fuerte y sale mejor adelante que la de mujeres sin pareja.

Lo que sí acaban haciendo ambos sexos es engañar. Los hombres engañan a las mujeres buscando una más joven, que les va a dar la oportunidad de tener descendencia durante más años. Las mujeres engañan a los hombres si consiguen que uno les provea de recursos y aparece otro por el horizonte que les puede proveer de genes fuertes. A los hombres les duele y resulta casi imposible tolerar el engaño físico, mientras que lo que no pueden superar las mujeres es el engaño emocional, el pensar que su hombre pueda querer a otra mujer.

En cualquier caso, a diferencia de otros primates como los chimpancés o los gorilas, nuestra especie parece estar hecha para las relaciones de larga duración, que aseguran el desarrollo óptimo de la descendencia. Por ello, tampoco el modelo de Don Juan es adaptativo desde el punto de vista de la evolución. Conquistar a una mujer cada semana y dejarla abandonada no asegura que la descendencia vaya a salir adelante.

En resumen, ni virgen ni puta, ni Don Juan ni cornudo; somos animales venidos a más gracias a la adaptación de nuestros rasgos evolutivos.

jueves, 2 de agosto de 2012

Iba en el tren, leyendo a Murakami...


Esta mañana iba en el tren leyendo a Murakami (Crónica del pájaro que da cuerda al mundo) y estaba, por cierto, en una parte intrigante, deseando saber qué iba a pasar después.

Una mujer ha empezado a hablar en medio del tren. Los trenes de cercanías en que voy cada mañana al trabajo son como un gusano interminable, todo de corrido; los vagones están unidos en un bloque. A veces hay 2 de estos grandes bloques.

Y esta mujer ha hablado alto y claro. Morena, no muy alta, proyectaba la voz con potencia. Yo miraba a otros pasajeros. No éramos muchos. Unos iban leyendo, otro estaba haciendo un Sudoku; había quien no hacía nada.

Al principio, cuando ha empezado a presentarse, la reacción común: la gente haciendo como que no oye, que sigue leyendo, que eso no va con ellos. Incluso yo trataba de saber cómo continuaba la historia de Murakami.

Pero la voz de la mujer se hacía oír, no ya por lo bien modulada que estaba, sino más bien por su locuacidad, su discurso perfectamente estructurado y rico en vocabulario, de una persona con estudios.

Ella estaba diciendo: 
«… soy licenciada en educación infantil por la universidad complutense, colegiada con el número XXXX, he dado clases a niños de 3 a 4 años y de 4 a 5 años, y ahora que no tengo trabajo [no he llegado a oír lo que había pasado con su puesto] tampoco he podido pagar la casa, y me desahucian.
»Lo habéis podido ver en Cuatro, en Callejeros, han venido los policías a mi casa y nos han echado, a pesar del apoyo de la plataforma contra los desahucios. Los policías agarraron a mi hija de 16 años del pelo, la querían llevar a rastras, los de la plataforma intentaron impedirlo, ahora hay una denuncia por agresión a los agentes, cuando la agresión fue de ellos hacia nosotros…»
Creo que en este punto ha sido cuando el discurso me ha conmovido hasta tal punto que incluso deseaba que terminase, que por favor, dejase de contarnos su historia, que ya estábamos totalmente convencidos de que necesitaba ayuda.

Pero la mujer seguía, porque necesitaba hacerlo. Con esa voz agradable y esa forma de expresarse propia de una profesional de la enseñanza, seguía:

»Yo antes estaba a ese otro lado, sentada, y no le deseo a nadie de ustedes que tenga que estar en mi lugar, de pie, en medio del vagón…»

Se oía la angustia, la desesperación. «… he llamado a muchas puertas, a muchas…», se oía “soy como vosotros y no sabéis el dolor que es ponerme en este otro lado”. Se oía, se palpaba, y se filtraba.

¿Cómo ayudarla? 
Al margen de dinero, me hubiera gustado darle más ayuda, pero mucha más. Le he sugerido que dé clases particulares, a todas las edades, no solo a los niños. Cuando ella estaba muy cerca de mí, he visto que tenía la cara llena de lágrimas. “Ella podría ser yo. Podría ser cualquiera de nosotros”.

Al salir del tren, he recibido un pasquín, con el mensaje principal de “Marcha a Madrid. 15SEP2012

Lo he leído entero. Solo quiero decir que los mineros ya han marchado a Madrid, y que marchar a Madrid no es suficiente, aunque es mejor que simplemente renviar correos en que vemos a las personas que están a nuestro servicio, “representándonos” reírse de nosotros. A mí no me molesta tanto el “Que se jodan” como la cara de satisfacción, la sonrisa de esta elementa, al decirlo. De Montoro me molesta todo, pero la sonrisita y la risita cuando habla de duras medidas… ¿Acaso estos individuos disfrutan con esto?

Creo que se necesita mucho más que movilizaciones (aunque por algún sitio hay que empezar) y que lo que se necesita no me gusta nada tener que vivirlo.


sábado, 28 de julio de 2012

Tenemos lo que queremos


Ayer vi la película “The Guard” (El irlandés), una película de humor negro genial, peculiar, refinada en la creación de cada personaje. Una película especial, que deja un gusto agradable.

¿Y dónde ponen esta película?
Al menos en el centro de Madrid, está en 9 cines, 3 de ellos en versión original.
Para hacer una comparación, la película de Batman “El caballero oscuro” está en 27 cines, 6 de ellos en versión original. Es decir, está en 3 veces más cines que “El irlandés”.

¿Cómo me enteré de la existencia de esta película?
Fue por un anuncio en prensa en que vi el cartel con muchos premios listados arriba: Festival internacional de cine de Valladolid, Globos de Oro, Academia de Cine y Televisión de Irlanda, Premio Peter Sellers de Comedia, Premio del Público en el Festival de Cine Británico de Dinard (Francia) y en el Festival de Sarajevo.
(No es que en aquel momento me fijase en lo que ponía en todos estos premios, sino que hábilmente he recurrido a una ficha sobre la película J).

¿Y por qué no está esta película en el cine más cercano?
Aquí entra el tema de las distribuidoras. Tengo entendido que, para que una película llegue a un cine, se le imponen además otras varias de mucha menor repercusión. De forma que un cine con 8 salas, pone 3 o 4 películas de una misma distribuidora, 1 película europea por narices, y otras 3 o 4 películas de otra distribuidora.

Reflexionando ayer sobre esto, me acordé del tema de las frutas y las verduras.
Los distribuidores rechazan cada día kilos y kilos de frutas y verduras que no tienen los estándares requeridos, no solo de calidad, sino de forma y tamaño. A pesar de que los consumidores digamos que esa fruta tan igual nos parece de plástico, lo cierto es que, si nos intentasen vender aquello que se tira cada día, no lo querríamos. Lo vi en un reportaje, vi cómo las señoras rechazaban aquellas naranjas que “estaban feas”.

Y pensé, ¿quién quiere esto, quién lo decide? ¿Acaso los distribuidores son unos malvados personajes que filtran la realidad?
Y llegué a la conclusión de que somos nosotros mismos los que queremos esto. Nosotros queremos las frutas todas iguales, las verduras también, todo brillante, del mismo calibre y todo de plástico. Igual que nosotros queremos películas todas iguales, todas brillantes, del mismo calibre y todas de plástico.

Tenemos lo que queremos.

sábado, 21 de julio de 2012

Avergonzada de ser española... cambié de opinión



Avergonzada de ser española, avergonzada de toda la clase política, su ceguera y su sordera, y poniendo la mirada en otros países donde no se lucha para llegar más rápido a la Gran Depresión, recupero un poco la esperanza cuando veo la historia de Joan Pujol García, “Garbo”.

Es una historia que desconocía, y que encuentro apasionante: un hombre “común” que sin embargo decide luchar contra el fascismo que había vivido en su Cataluña natal, se hace pasar por agente doble tanto para los aliados como para los fascistas en la Segunda Guerra Mundial.

Al principio, los ingleses no quieren trabajar con él y su esposa Araceli. ¿De dónde han salido, qué saben, cómo nos van a poder ayudar? Después, cuando Pujol se acerca a los nazis que tanto le repelen y les ofrece sus servicios, consigue convencerlos, y con esto, los aliados también aceptan sus capacidades como agente doble.

Pujol, desde Lisboa, fue capaz de inventar hasta 22 agentes residentes en el Reino Unido, lugar en el que nunca había estado, y cada agente tenía su historia, su lugar de residencia, su personalidad, y su manera de informar.

Este tinglado tan fantasioso funcionó a la perfección, tanto, que facilitó en un momento dado el desembarco de Normandía, al hacer creer Pujol que en realidad el verdadero ataque se haría sobre Calais. Llegó hasta el mismísimo Hitler el mensaje de 

“sí, en Normandía se ha desembarcado, pero aun así, el verdadero ataque sigue preparándose para ser realizado en Calais”.

Mientras todo esto ocurría, mientras se acercaba “el día D” del desembarco y Pujol trabajaba a destajo para mantener el engaño de los alemanes, Raimundo Hurtado Hoyos continuaba en la cárcel de Guadalajara, cuatro años después de ser apresado por imprimir panfletos, y esperando a que pasasen otros 3.

Raimundo Hurtado Hoyos fue otro español de esa época tan convulsa que me hace recuperar cierto orgullo por esta nación. ¿Por qué? Raimundo no fue agente doble, no influyó directamente sobre las acciones de un dictador nazi, ni salvó a España de ningún ataque. Sin embargo, Raimundo mostró humanidad, optimismo, nobleza y entereza ante las torturas, experimentos médicos, el hambre y la enfermedad, provenientes de la España nazi.

Me escalofría ver el documental de “Hitler, Garbo… y Araceli” como algo del pasado, mientras leo sobre Raimundo Hurtado Hoyos como algo que acaba de pasar. ¿Por qué siento esto? Es como si no se hubiese curado esta herida. El propio libro lo dice al final: “Estos edificios… esas cárceles”. Muchos de los edificios que tenemos en el centro de Madrid fueron cárceles (o checas) improvisadas para “interrogatorios” (es decir, torturas) durante los primeros años de la posguerra.

Si estos edificios estuvieran abandonados pero aún en pie (como se pidió que se hiciese con la cárcel de Carabanchel), para mostrar al mundo lo que hubo, lo que fue, entonces lo sentiría como pasado. Pero edificios como “Gobernación” solo han lavado su cara para ser “el reloj inofensivo de la puerta del Sol”. Y es que claro, estos edificios ya existían de antes y fueron ocupados. Fueron ocupados.

Lo que realmente me anima a escribir sobre Pujol y Hurtado Hoyos es que toda una historia convulsa, muy reciente, sigue pesando sobre las cosas que ocurren ahora. Por mucho que queramos echar tierra, el muerto está muy vivo. Como afirma Giulia Tamayo
“los promotores del olvido creen haber precintado la memoria”. 

Se desollaron los derechos humanos en aquellas reclusiones de personas inocentes. Se desollaron, se degollaron, se fusilaron.

Sobre Raimundo Hurtado Hoyos, y “esas cárceles”



Sobre Joan Pujol García, y ese “pasado”




martes, 3 de julio de 2012

La cultura del presentismo



Un aplauso a las empresas que se han unido a la corriente de la racionalización del horario, impulsada por la Comisión Nacional de la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE).

Quizá la productividad no aumente en España porque se confunde con número de horas trabajadas. Sin embargo, falta un término en la ecuación. La productividad es la cantidad de producto por unidad de tiempo. Ocurre que, si aumentamos la cantidad de tiempo sin aumentar la cantidad de producto, la productividad disminuye. Es decir, alargar el número de horas no garantiza más cantidad de producto.

Además, determinadas horas son altamente improductivas, como las que se trabajan después de comer. Acostumbrados a comidas copiosas, nos enfrentamos a tardes en las que la sangre está en el estómago, y lucha por intentar subir al cerebro.

Ya habíamos hablado en nuestro blog sobre la importancia de conciliarla vida laboral con la personal.

Esta conciliación supone un factor de motivación de primer orden, para cualquier trabajador, esté en la situación personal que esté. Poder mantener aficiones, amistades, descanso suficiente y hábitos saludables, es algo que repercute de forma directa y positiva en el rendimiento del profesional.

También habíamos mencionado la absurdez de tratar de ahorrartiempo, porque es imposible por definición.

¿Qué buscan en realidad las empresas españolas cuando alargan el horario de forma generosa o no conceden jornadas intensivas en verano? ¿Qué se gana? ¿Acaso han hecho el análisis de lo que supondría que esas jornadas se rigieran por el sentido común?

Carlos García-Mauriño, presidente de ASEFARMA, sí lo ha hecho. Es tan solo un ejemplo de empresa en que se han implantado medidas de flexibilización de horarios y conciliación. Esta empresa ofrece la posibilidad de que los profesionales trabajen desde su domicilio, la aplicación de un horario continuado o la reducción de jornada en la proporción adecuada a las necesidades de cada trabajador, entre otras medidas.
La cuenta de resultados de esta empresa ha reflejado un aumento de la rentabilidad del 30%, gracias a estas y otras medidas.

¿Cuál es tu caso? ¿Tu empresa fomenta la conciliación? ¿Qué opinas de los horarios partidos?